viernes, 9 de noviembre de 2012

"2da parte"?

Perdón si alguien se quedó esperando la segunda parte porque dije que iba a subir un pedacito cada dos semanas... Sé que me demoré un mes, lo siento.   Pero como forma de redención, si a alguien le interesa, voy a subir la parte siguiente en menos de un mes :P Y... esta ""entrega"" va a ser más larga, pasan menos cosas, pero así se llega más rápido a la parte interesante (:

"-          Soy Ricardo.- sonrió el chico mirándome con ternura.
-       -    Ho-Hola. Me-me llamo Diana.-
-          - Ya me di cuenta.- dijo soltando una carcajada que me hizo ponerme más roja.- ¿Eres tartamuda… Diana?- dijo mi nombre lentamente, como saboreando cada letra.
-         -  N-no.-traté de reírme.- Só-sólo cuando me pongo nerviosa. Y t-tener sesenta ojos f-fijos en ti es un poco… eh… “intimidante” p-por decirlo.-
-          - Yo tengo sólo dos, ¿también te pongo nerviosa?- Pensé que no era posible llegar a estar de color púrpura, en ese momento me di cuenta de que sí lo era.
-        -   No-no-no. Lo- lo que pa-pa.- apenas me di cuenta de que no podría hilar más de tres letras, me resigné a dejar que pensara lo que quisiera.  Él soltó una carcajada más mientras me miraba con dulzura. Y no pude dejar que pensara cualquier cosa. Tomé rápidamente un cuaderno de mi mochila, garabatee lo que pretendía decir y se lo mostré. Él se rió. Era tan lindo. Sus ojos se veían tan como limpios, de un color tan puro.
-        -   Y… ¿Te gusta el colegio?- sonreí encogiéndome de hombros.- ¿Y el curso?- puse los ojos en blanco y rogué para poder hablar.
-      -     M-más o menos.  Todas las chicas t-tienen cara de tener cerebrito de m-maní, y todos los hombres de p-pelota.- se rió.
-        -  Eres simpática. Me caes bien.- sonrió.
-          - Gracias. T-también me caes bien hasta a-ahora.-
-      -     Espero tener el honor de seguir haciéndolo.- sonrió con cara de chiste antes de ponerse de pie e ir donde conversaba el muchacho con el que estaba adelante y otros dos del grupo que conversaba temprano.    Saqué mi Ipod y me distraje maravillosamente con las canciones de Bad Religion. Apenas me di cuenta cuando la profesora salía de la sala, y entraba otra, no mediría más de metro sesenta, tenía cabello castaño corto, gafas enormes y ojos de búho.   De repente Ricardo estaba otra vez sentado al lado mío, sacando un cuaderno con el logo de Barcelona FC. De pronto dejó su mano quieta sobre la mesa y se volteó a decirle algo a alguien, examiné cuidadosamente con la vista su delicada y visiblemente suave mano. De pronto vi que me estaba mirando con seriedad, me sonrojé y le sonreí fugazmente antes de dedicarme a buscar mi cuaderno. Todo el curso trabajaba en silencio, pero como varios estaban con audífonos, yo también me los dejé.  No habíamos vuelto a cruzar palabra, hasta poco antes de que terminara la hora. Me sacó un audífono de un tirón y se quedó mirándome.
-         -  Eh… ¿Perdón?-
-          - ¿Qué música escuchas?-
-        -   Eh… Bueno… Mi banda favorita es Bad Religion.- vi una sombra de incredulidad en sus diminutos ojos.- También me gusta The Killers, y The Strokes, y The Beatles, y Guns ‘s’ Roses, y The Ramones- sonreí mientras decía todo eso con rapidez.
-       -   Vaya, ya se te olvidó lo tartamuda.- se rió.- Escuchas buena música, quizás demasiado… ¿No me estás mintiendo?-
-       -   ¿Qué diablos ganaría mintiéndole sobre la música que escucho a alguien que conozco hace menos de dos horas?-
-       -    Mmm… Entonces si reviso tu Ipod encontraré todo lo que me dijiste.-
-       -    Y mucho más.- refunfuñé indignada. Me puse el audífono e iba a volver a trabajar, pero de alguna forma noté que me estaba mirando. Me lo quité sin mirarlo y saqué mi Ipod del bolsillo con lentitud mientras despotricaba en contra de mi nula fuerza de voluntad. Lo recibió con una sonrisa y se puso a juguetear mientras se impresionaba un poco más con cada cosa que veía. Después de un rato me miró.
-       -    Me sorprendes.- sonrió.
-      -     ¡¿Cómo te atreves a subestimarme?!- dije con exageradamente actuada indignación. Él soltó una carcajada y me devolvió mi aparatito.
-       --    Ahora me siento casi orgulloso de caerte bien.- fruncí el ceño y traté de concentrarme otro poco en las malditas funciones de X.   De pronto fue recreo, saqué una revista de mi mochila y me puse a hojearla lentamente mientras me comía una manzana. Ricardo se había ido, pero ahora estaba de nuevo al lado mío mirándome expectante. Lo miré con el ceño fruncido.
-       -  ¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?- soltó una carcajada.
-       -  ¿Qué revista es?-
-       -   ¿Qué afán tienes por saber qué me gusta?-
- Es para saber si todo lo que te gusta está tan bueno como tú.- dijo encogiéndose de hombros y saltando de la mesa donde se había sentado al tiempo que yo volvía a ponerme púrpura. Guardé mi revista Rolling Stone debajo de la mesa y me concentré un rato en mi manzana.  Llegaron tres niñas con sonrisas gigantes que me saludaron eufóricamente.
-     -     Hola, Di. ¿Podemos llamarte Di?- dijo una que tenía el cabello ondulado castaño y largo, los ojos claros y la piel olivácea. Sonreí y me encogí de hombros. Se rió. – Yo soy Cata. Ella es Ema.- señaló a una rubia muy baja.- Y ella Marce.- dijo apuntando a una que me sonreía con alegría, de pelo negro muy liso y ojos oscuros.
-        -  No te dimos una bienvenida.- dijo Marcela.
-      -    Lo sentimos.- corroboró la rubia. - Supongo que necesitas una introducción social al curso.- sonrió casi con malicia.
-          -  Mira. Contigo, somos dieciséis chicas y dieciséis chicos.-
-          -  Vaya simetría, en mi otro colegio éramos veinte chicas y ocho muchachos.- suspiré, Marcela se rió.
-          -   Bueno, de las doce chicas a parte de nosotras, hay tres grupos. En uno están, Rafaela, Ana y  Gabriela, son todas presumidas y arrogantes, son algo asó como “las populares”, yo no me metería con ellas.- me dijo Catalina.-  En otro están a las que se les paró el reloj del crecimiento cerebral, que son Javiera, Fernanda, Sofía, Blanca Nieves y Rocío.-
-          -¿Blanca Nieves?-
-         - Las cinco se creen princesitas de Disney, y como ella se llama Blanca aprovechamos de usarlo en su contra.-
-          -Vale.-
-         - Y las otras cuatro son simpáticas pero un poco… “cerradas”, digamos, “exclusivas”.  Vendrían siendo Cony, Marianela, Natalia y Andrea.- dijo Marcela.
-          -Vale, me quedó todo claro.-
-          -Bueno, y los chicos.- sonrió Ema casi soñadora.- Son mitad y mitad. Guillermo, Daniel, Ricardo, Joaquín, Felipe, Martín, Cristián y Marcos son los populares. Son simpáticos y todos guapos y  buenos para el deporte.-
-         -  Lo único malo es que tienen una leve inclinación por las prostitutas.- bufó Cata.
-          - ¿Sociales o de profesión?- las tres se rieron de que entendiera tan bien lo que quería decir.
-          -Sociales.-
-       -   Bueno, y el otro grupo son una sarta de nerds que pasa todo el día en el computador y/o hablando de sus juegos.  Y… A veces jugando a la pelota. Vendrían siendo Sebastián, Marcelo, Alejandro, Miguel, Juan Pablo, Andrés y Roberto.- Dijo Cata.
-          - Se les olvidó Ignacio.- Dijo Marcela.- Es algo así como un auto marginado. Es simpático pera casi nunca habla con nadie. Es una especie de… “ermitaño”.-
-          - Bueno, y ahora la sección de cotilleos.- se rió Ema.- Hay que ponerla al tanto de las parejas dentro del curso ¿o no? No se vaya a entusiasmar con alguno que esté ocupado.- se volvió a reír. – Bien, te daremos la cátedra. - No son muchos.-
-          - Felipe sale con Marianela hace un par de años.-
-          - Juan Pablo con Javiera.-
-         - ¿A ella no se le había parado el reloj y eso?-
-          -Sí, menos cuando se trata de chicos.-
-          -Marcelo con Blanca Nieves y Martín conmigo.- sonrió contenta Ema.
-         - Les faltó Ricardo.- dijo Marcela. Fue como un balde de agua fría. Me había estado coqueteando, ¿O era mi idea? ¡Y tenía novia!- Ricardo sale con Natalia.-
-          - ¿No habían terminado?-
-         - No, volvieron en San Valentín.- diría que entonces me cayó como una especie de tina completa de agua del Ártico.
-         - ¿Salen o son novios?- me atreví a preguntar casi en un susurro.
-          -Son novios.- me respondió Marcela.- Hace años. Varios. Diría que tres.-
-          -¿Desde sexto básico?-
-          -Sí, eran muy amigos, y después simplemente empezaron a andar de la mano.-
-          -Sí, pero recién el año pasado empezaron a besuquearse frente a todo el mundo.-
-          -Tú y él ya parecen amigos, ¿hablaron un rato en matemáticas o no?- me reí poniéndome un poco colorada.
-       -   No-no somos así como amigos, pe-pero me cae bien.- dije con rapidez.- Y… De las súper populares que dijeron, ¿ninguna tiene novio o salen con universitarios?- las tres se rieron.
-          - ¿Recuerdas que te dije algo de las prostitutas sociales?- sonrió Catalina. Tocaron dos campanadas ahora, las tres muchachas se pusieron de pie.
-          - Un gusto conocerte. Me caíste muy bien.- sonrió Marcela.
- A mí también.- dijo Catalina, y Ema asintió sonriendo.   "

sábado, 6 de octubre de 2012

Esta sí (:

Bueno lo que pretendía hacer con la otra historia no funcionó porque en verdad después no se me ocurrió nada y no me dieron ganas de seguir escribiendo así que... Lo haré con otra que ya tengo escrita :D quizás sea un poco extraña pero... la escribí en un momento algo extraño también... Pretendo publicar una parte cada dos semanas, ojalá le guste a quien la lea (:


Como era el primer día de clases, aunque del segundo semestre, no tenía muy claro hacia donde tenía que ir. Era nueva en ese colegio donde todos parecían conocerse y pasaban al lado mío como si no estuviera allí.  Me había juntado con mis amigas del otro colegio durante las vacaciones de invierno, pero sabía que las extrañaría horriblemente, y también a Lorenzo, algo relativamente parecido a mi novio (nunca nos dimos un beso, pero siempre andábamos de la mano y nos decíamos cuánto nos queríamos.)
Recuerdo que la gigantesca fachada del colegio me impactó un poco. Ricardo estaba apoyado en la baranda de un balconcito cerca de la escalera principal. Nuestras miradas se cruzaron un segundo y nos sonreímos. Su pelo liso negro caía con tanta gracia como siempre sobre sus anteojos redondos, detrás de los cuales sus tiernos ojos verdes siempre sonreían. Desvió la mirada en seguida hacia un chico a su lado, le dijo algo, y el otro me miró. Yo me sonrojé y bajé la mirada de inmediato.   Después de una vuelta rápida por el lugar, fui a mi sala, que tenía una flamante placa de madera que decía “Primero A.”  En un rincón de la enorme sala había varios muchachos jugando con una pelota de fútbol  había varias niñas agrupadas como en enjambres y por último, cuatro o cinco chicos que conversaban alegremente cerca de la mesa del profesor. Cuando entré todos me dirigían miradas indiscriminadas, casi arrogantes. Sonaron dos, tres, cuatro campanadas y todos fueron a sentarse (yo me había quedado apoyada en la pared junto a la pizarra, porque no sabía dónde ponerme).   De repente entraron dos chicos muertos de la risa, jadeando por la carrera que sus mejillas rojas delataban que habían corrido. Uno era el muchacho de lentes en la barandilla del balcón… Cuando me vio, se quedó como pasmado al principio, después me sonrió con dulzura y fue a sentarse cerca del grupo de los muchachos que seguían conversando.   Entonces llegó una profesora alta, con una larga falda de tela floreada y el cabello negro hasta media espalda. Los saludó a todos y de pronto me vio. 
 ¿Eres Diana, verdad?- le sonreí levantando los hombros.- ¿Qué haces ahí?-
- E-e-estaba esperándola, s-s-supongo.- me puse nerviosa y colorada, los más de treinta alumnos me miraban fijamente y yo tenía una espeluznante propensión a tartamudear.  Después del famoso y repetidísimo ritual de presentación: “¿Por qué te cambiaste de colegio? ¿Te ha gustado? ¿Has hecho amigos?”, “Mi mamá me cambió. Sí, claro. No, todavía no.”  La única vez que pude levantar los ojos, los fijé inconscientemente en el muchacho de lentes que entonces tenía la vista en su Ipod, y la profesora me vio y sonrió.
- Bien, los voy a cambiar de puesto.- Todos alegaron, pero ella los movió igual. Fui la última persona a la que sentó, en el primer asiento de la fila de en medio, junto al muchacho de lentes, que sólo levantó la vista cuando estuve al lado suyo, y me sonrió. – Sociabilicen un rato. Tengo que revisar un par de cosas.- se sentó en su escritorio, y apenas abrió su maletín de cuero negro todos comenzaron a hablar.  Yo tenía las mejillas coloradas y la vista fija en una pequeña mancha de pegamento en mi mesa. "

sábado, 11 de agosto de 2012

Es horrible esa nostalgia amorosa... que hace que cualquier cosa que veas, escuches, sientas... te recuerde a aquella persona... Cuando cada canción da un giro en 180 grados para hacerte pensar en esa persona...
Lo extraño tanto... No lo he visto en más de un mes y siento que mataría por divisar sólo su sombra... He fantaseado tantas veces con ese momento hipotético en que lo vea, lo abrace, y no sería extraño, por la situación... No, no se vería extraño que lo abrazara... él me miraría y sonreiría... Esa sonrisa que lleva meses quitándome el sueño, y días quitándome la vida...
Y cuando se fue me sentí bien, sentí que no lo lloraría y que le perdonaría todo lo que sentía que me había hecho. Y ahora... Ahora es por eso que lo extraño, por que lo perdoné y no tengo nada que reprocharle a su recuerdo...  Y siento que con verlo sería suficiente... No me importa que me siguiera viendo como a cualquier otra niña, qué más da, podría verlo...
Aunque... sigo creyendo... no sé por qué... No es a propósito, pero sigo sintiendo que él no me veía como a cualquiera, que sí era diferente para él...  No en la misma forma que él lo era para mí, claro... Pero... ¡Cada maldita canción me hace recordarlo! ¡al escuchar cada maldita palabra que alguna vez escuché de él lo recuerdo! ¡al leer cada letra que alguna vez leyeron sus ojos!
Cuánto tiempo he de vivir así...

jueves, 19 de julio de 2012

Podríamos decir que "Primera Parte" (:

Bueno, hace un tiempo tuve la idea de escribir una historia y publicarla por partes en este blog, no sé si sirva, por que en verdad no escribo muy bien, y... No sé si alguien en la vida va a ver esto, pero espero que sí, y si alguien lo hace ojalá le guste :D    Voy a publicar la primera parte de esta historia, y si sirve supongo que lo seguiré haciendo. Espero que alguien disfrute leyéndola tanto como yo escribiéndola (:

"  Abrió los ojos y se encontró sentado a la orilla de un río,  con el pasto más suave que hubiera tocado nunca, el sol más brillante, la calidez más perfecta que hubiera experimentado en su vida, miró a su lado y estaba ella. Lo miraba sonriendo, con esa sonrisa hermosa, con esa mirada deslumbrante, esos ojos grises capaces de llevarlo a un estado de alucinación único, con ese cabello sedoso, largo, hermoso que siempre olía a menta suave.  Pero él no pudo sonreírle de vuelta, ella no podía estar allí. Era su maldita imaginación de nuevo. Los calmantes no servían lo suficiente, otra vez estaba imaginando cosas. Cerró los ojos con rabia, y sacudió la cabeza con fuerza.
-          No, Anthony, soy real. Esta vez soy real…- su voz  de ángel se deslizó por sus oídos y consumió su cerebro. ¿Cómo algo tan perfecto podía ser sólo obra de su mente? Esta vez sería real…  Abrió los ojos lentamente, ella sonrió. Su piel de seda brillaba como nunca, el río no corría, parecía deambular. Claro que no era real. Él no vivía cerca de ningún río.
-          ¿Qué se supone que eres? ¿Un fantasma?- ella se rió. Esa risa musical que se había convertido en su canción favorita desde la primera vez que la escuchó.
-          Puedo ser lo que quieras que sea.- se puso de pie y lo levantó con ella.
-          ¿Qué se supone que significa eso?- sonrió otra vez.
-          Puedo ser un fantasma si quieres.- mientras lo decía pareció volverse incorpórea y  tomó un tono blancuzco.- Puedo ser una sirena.- saltó al río. Cuando sacó la cabeza de nuevo era de su color normal, apoyó las manos en la orilla y se levantó un poco, su blusa era ahora una especie de peto rosado, y por detrás asomó una especie de aleta  que salía de un tubo delgado de escamas. Se rió de nuevo.- ¿Qué quieres que sea?-
-          ¿Qué significa esto? ¿Por qué sigues jodiéndome, Cassie?- la muchacha frunció el ceño. Salió del agua.  Apoyó un brazo en el pasto y en él la cabeza. Su cabello se desparramó sobre el pasto, apoyó su otra mano en la cintura desnuda, y sacudió esa especie de cola verde llena de escamas que salía de su cadera. Se veía hermosa, si era posible, incluso más que como persona.  Lo miró como extrañada.
-          ¿No te gusta verme, Thomas?-
-          Cassie, se supone que estás muerta. ¿Por qué sigo viéndote? ¡Me estás volviendo loco!-
-          Estás soñando. – dijo triste.
-          Tomo calmantes para dormir sin soñar… -
-          Lo sé, pero tus ganas de verme son más fuertes que las drogas.- sonrió ella con dulzura.
-          ¡Es obvio! Quién no mataría por verte, Cassie…-
-          ¿Me amabas?- de pronto ella estuvo de pie frente a él, y tomó sus manos con ternura.
-          ¡¿Bromeas?! Te amo más que a nada…-
-          Deja de hacerlo.- dijo con tristeza. – Pierdes el tiempo.-
-          Lo tengo claro.- bufó bajando la vista con cierta ironía.
-          Pero quiero pedirte algo…-  la miró a los ojos con cierta expectación.- Penelope está mal.-
-          ¿Qué quieres que haga?-
-          Quiero que la acompañes… Ella tenía cierto afecto por ti… Quizás puedan acompañarse…-
-          Tu madre me mataría si intentara acercarme a ella.-
-          ¿Por qué lo dices?-
-          Cree que yo tuve la culpa de… Ya sabes… De lo que te pasó…-
-          ¡Pero eso es una idiotez! ¡Ni si quiera estabas cerca!-
-          Pero cree que fue mi mala suerte o algo, qué sé yo…-
-          Inténtalo, por favor…- lo miró a los ojos, y lo traspasó con esa mirada mágica que siempre había tenido.
-          Cassie…-
-          Prométeme que lo intentarás.-
-          Yo…-
-          Y si quieres dejaré de molestarte.-
-          No sé si es lo que quiero.-
-          Pero todo este rato has dicho que.-
-          Sí, pero… La verdad… No sé…- no dijeron nada por un par de minutos, se miraron a los ojos con intensidad, ella acarició con delicadeza el cabello de él, su cara, sus manos. – Te amo, Cassie.-
-          Lo sé.- sonrió con dulzura.- Yo también.- y lo abrazó.

Las mismas paredes, la misma cama, la misma almohada, la misma lámpara antigua, el mismo escritorio de la noche anterior, y de la anterior y de siempre estaban ahí. No había habido ningún río, era el mismo maldito cuarto que lo decepcionaba al despertar cada mañana. Pero esta vez había sido tan real. Aunque las anteriores también…  La primera semana después del accidente de Cassie le habían permitido quedarse en casa, pero después sólo le prodigaron una considerable dosis de antidepresivos y somníferos y volvieron a enviarlo al colegio.  Se dio una ducha y tomó desayuno sin mirar a nadie de su familia a la cara ni dirigirles la palabra. Ya se habían acostumbrado, desde el accidente de su novia, Anthony era un chico amargado que odiaba a todo el mundo, sólo lo veían sonreír en la mañana, poco antes de despertar y a veces a su hermana pequeña, casi no hablaba, pasaba los días encerrado en su cuarto, a veces lo  oían llorar, otras veces parecía hablar solo… Pero nadie se atrevía a tratar de consolarlo.  Su hermana pequeña, Noemi era la que lo mantenía en relación con el mundo, con ella era casi como era antes.  En realidad, la “transformación” de Anthony había empezado antes del accidente, venía desde que había conocido a la famosa Cassandra. Él era un muchacho alegre, algo tímido,  pero vivaz, inteligente y de muy buen humor.  Cuando se enamoró de ella se volvió bipolar, o andaba en las nubes o malhumorado.   Y luego ella se enamoró también, y Anthony se volvió, literalmente, el muchacho más feliz del mundo. Siempre estaba distraído, y no pasaba un minuto en que no hablara de ella, parecía amarla más de lo humanamente posible,  y era profundamente feliz.  Luego de cinco meses de la felicidad más pura, verdadera e intensa que se haya experimentado jamás, la niña murió en un accidente, cruzó en un paso de cebra no muy bien pintado, un auto no tenía los frenos muy arreglados, un conductor no muy experimentado, y unos paramédicos no muy afortunados…"


Ojalá les haya gustado, si alguien lo ve, digo...

martes, 3 de julio de 2012

This has been weird. I write and write, and if someone, just one person, had read this, probably, doesn't understand at all...
I'm a weird person, okey?
Sometimes I would kill with a little knife each person that would see my face. And other times I laugh because everything seems perfect...
And there are times that I don't care about anything, my grades can fuck themselves, my friends can take a bike and go to the Artic, and my parents can take a nuclear bomb and swallow it. And I'm not happy about that, but maybe I'm not unhappy...
Maybe I'm just mentally drunk and I better go to bed.

domingo, 3 de junio de 2012

This is awful... I have all this... All this great stories inside my head... phone callings, decisions, cars, love... even mermaids somewhere!

But I fogot how to write them...
I haven't write anything decent in months... Maybe there's even a year...

And I need that thing back! It was the only one thing that made me happy... Knowing that I could scape at any moment... And invent a great story to live inside myself...    Now I conform myself with that... Cheap american production... Well, I admit it, I love it!

But I wish I could write my own things again... :(

viernes, 1 de junio de 2012

Maybe stop thinking in love stories would help me...
I'm all day, all days recreating in my head perfect moments where we love each other...
And that's what hurts me the most when then I realize that he's not what he was...
He's some kind of clown that fell too deep in his stupid play...
And that's the stupid true...
He's not the one I loved that much...
He's just another stupid client of that prostitutes...
Yeah, I know is a little crazy... He hates me and I hate him... Isn't weird?

lunes, 14 de mayo de 2012

Baltazar


Esta historia no tiene un final feliz…  Bueno, tampoco tiene un final... Y tampoco es una historia… Hace un par de años vino a mi ciudad mi banda favorita y toda eufórica fui a verlos. Desde los siete años quería ir a ése concierto y no iba a perdérmelo por nada.   Y llegó el día, mi papá me fue a buscar al colegio, almorzamos, me di una ducha y fuimos al concierto. Recuerdo que me compré una polera para el recital, era como rosa con líneas negras y naranjas, fui con pantalones de mezclilla y dos coletas bajas.    Estábamos sentados en platea cuando aún no empezaba el concierto. Mi papá dijo de broma algo como “viniera un grupo de tipos de dos metros y se nos pusiera adelante”. Y llegaron tres muchachos de, si bien no dos metros, al menos metro ochenta. El chico que estaba al medio era alto, tenía unos ojos azules enormes e infantiles, era rubio y se notaba que su cabello era suave. Su piel era blanca y se veía tersa… Pero sólo pensé que debía ser un hijito de papi de barrio rico y… y no pensé mucho más en él.
Hasta que unos pocos minutos antes de que empezara el concierto miré hacia delante y lo vi mirándome… Mirándome fijamente…. Con una atención tan particular… Me hipnotizó… Fue como… Wow, no sabría decirlo…
Durante todo el concierto estuvimos mirándonos… Él se daba vuelta y yo me quedaba mirándolo…. Temblando de los nervios… Quería, necesitaba que me hablara, pero me moría de miedo…   Y cuando el recital estaba a punto de terminar mi papá insistió en que nos fuéramos, toda la cancha estaba drogada así que podía quedar algún problema, pero…. Yo no podía irme…. ¿Si se decidía a hablarme? Pero tuve que irme…  Y… Y no dejé de pensar en unos cuantos días… Era tan feliz. Sentía, presentía y estaba mil por ciento segura de que volvería a verlo y sería perfecto, vi en sus ojos todo lo que podría necesitar saber… Me inventé historias en la cabeza, sobre cómo nos encontrábamos, cómo nos enamorábamos…  Decidí que tenía que ponerle un nombre… Dante tenía a Beatriz, yo lo bauticé Baltazar… (no esperaba que se fuera a llamar así, era… una especie de personificación).   Y mi ensueño terminó cuando le conté la historia a una amiga y me echó todas las ilusiones por el suelo… Dijo que qué pasaría si lo encontrara y no fuera como había esperado, si no lo encontraba… Y quería, de verdad intenté mantener esas opciones fuera de mi cabeza… Yo IBA a volver a verlo…
Y así… Estuve un buen tiempo obsesionada con Baltazar…  Y aunque fuera muy en contra de todos mis principios, con la canción “You’re Beautiful” de James Blunt, con la que lloraba a mares… Incluso hoy, a dos años, lo recuerdo y sonrío… Pienso qué será de él, y en cómo sería si alguna de las historias que inventé se hubiera cumplido…
Me enamoré de la visión efímera de su rostro mal iluminado por los focos de un concierto de punk…  Hasta hoy puedo decir que le tengo afecto… Y que espero encontrarlo algún día…

jueves, 10 de mayo de 2012

"Glycerine"

"Must be your skin that I'm sinkin in
Must be for real cause now I can feel
And I didn't mind
It's not my kind
Not my time to wonder why
Everything's gone white
And everything's gone grey
Now you're here, now you're away
I don't want this
remember that
I'll never forget where you're at
Don't let the days go by
Glycerine...

I'm never alone,
I'm alone all time
Are you at one
Or do you lie
We live in a wheel
Where everyone steals
But when we rise it's like strawberry fields

If I treated you bad
You bruise my face
Couldn't love you more
You got a beautiful taste
Don't let the days go by
Could have been easier on you
I couln't change though I wanted to
Could have been easier by three
Our old friend fear and you and me
Glycerine...
Don't let the days go by
Glycerine

Bad moon white again
Bad moon white again
And she falls around me
I needed you more
You wanted us less
I could not kiss just regress
I might just be
Clear simple and plain
That's just fine
That's just one of my names
Don't let the days go by
Could've been easier on you
Glycerine..."

.-.- "Glycerine" de Bush, 1994, Album "Sixteen Stone"

Amo esta canción, tiene una forma única de reflejar todo, y a la vez nada, pero por sobre todo, lo refleja todo   .- Redundé a propósito, por si acaso (:



sábado, 28 de abril de 2012

Friday I'm in Love

Monday you can fall apart
Tuesday, Wednesday break my heart
Oh, Thursday doesn't even start
It's Friday, I'm in love
Saturday, wait
And Sunday always come too late
But Friday, never hesitate...

viernes, 20 de abril de 2012

Todos los viernes escucho "Friday I'm In love" al menos cinco veces desde... Hace dos o tres viernes...   Y hoy se me olvidó por completo, así que apenas llegué a mi casa vi el vídeo y... No me gusta.    


Hace dos años mi papá me regaló "El amor en tiempos de cólera", en italiano, para que lo aprendiera por que siempre me ha gustado. Justo ese mes leí por el colegio un libro de García Márquez que odié con mi alma y mi ser y me sentí mal cuando vi el libro tan bonito, con la portada en relieve y flores y todo eso...
Aún no leo el libro, pero, empecé a ver la película, y... quizás antes del próximo enero ya lo haya leído :D